Bella eres en tu exterior, con esos ojos que danzan y hablan con una mirada,
esa que de reojo se hace complice de mis pensamientos;
Bella en cada sonrisa que me regalas, en cada movimiento de esos tu dulces labios,
pequeños y sofisticados, esos que intentan esconder quien realmente eres;
Bella en tus manos, con ellas das la vida, creas, das la forma exacta de tus sueños a todo lo que te rodea;
Bella en tus pies descalzos, prolijos, seguros del suelo que pisan, sencillos como la suave arena que dejan atras;
Bella en tu espalda delgada y espigada, esa que una vez fue casi perfecta y hoy comienza a encorvarse;
Bella en cada curva de tu cuerpo, las pequeñas y las pronunciadas;
Bella en cada poro de tu piel, el que absorbe la miel de la vida y el que transpira el dolor;
Bella en tu vientre, que dio vida a esa princesa de luz y al principe de diamante;
Bella en tu voz, porque ella emite las mas dulces palabras de amor;
Bella en tu corazón, porque el es el rey de tu vida y no hay sueño inalcanzable.